La edad de la exploración

16 Nov


Gracias a que los nuevos renacentistas decidieron salir a explorar el espacio fue como nos dimos cuenta de la existencia de las ‘Colonias Marcianas’, las cuales eran en aquel entonces varios campamentos de terrícolas refugiados los cuales huyeron de Norteamérica al verse derrotados durante la 4ta guerra mundial.   
En aquel entonces habitaban en Marte 200 mil seres humanos auto exiliados quienes sobrevivían en condiciones precarias dentro de las ruinas de las antiguas estaciones marcianas construidas en el siglo XXI.  Los nuevos renacentistas decidieron ayudar a estas pobres criaturas quienes aceptaron a regañadientes el apoyo de aquellos que los habían derrotado  y obligado (según la versión de ellos) a dejar su hogar y su planeta.  Muchos de los nuevos renacentistas se quedaron a vivir en Marte como embajadores de Urantia y ayudaron a reconstruir el tejido social y la infraestructura  de las Colonias Marcianas.  Gracias a la intervención de estos maravillosos seres fue que Marte pudo ser transformado para convertirse en una segunda Urantia.  Lamentablemente, unos años antes de que se diera la Guerra de los Últimos 6 días las Colonias Marcianas nos dieron la espalda y traicionaron nuestra amistad formando parte de una gran conspiración contra nuestro mundo.
Cabe mencionar que las Colonias Marcianas fueron fundadas en secreto, como parte de un plan alternativo que emplearon los pueblos norteamericanos al ver que perderían la 4ta guerra. El ese entonces trasladaron en total hermetismo a 500 mil norteamericanos ricos y poderosos en varias naves de proporciones titánicas. Se suponía que al finalizar la guerra y una vez que sus gobiernos retomaran el control de Urantia ellos regresarían victoriosos a recuperar lo que legítimamente les correspondía (y si podían tomarían algo más), pero su plan falló ya que Norteamérica fue completamente barrida del mapa cuando las Fuerzas Armadas Rebeldes ganaron la 4ta guerra.  Durante muchos años los exiliados en Marte acumularon odios y rencores hacia nuestro mundo al cual espiaban utilizando poderosos telescopios y espectroscopios, esperando la primera oportunidad de regresar a terminar lo que sus antepasados habían dejado pendiente.
Cuando la primera flotilla de naves urantianas se posaron en el suelo de Marte durante la Era de la Exploración los habitantes de las Colonias Marcianas quedaron impactados, jamás creyeron que los ‘Hijos de los Rebeldes’ tendrían la posibilidad de volver a navegar por el espacio y mucho menos que lo hicieran montados en tan extraordinarias maquinarias las cuales aventajaban por mucho la mejor de sus maquinas.   
La humillación fue total cuando vieron descender a los navegantes  y se dieron cuenta que se trataba sólo de niños. Los gobernantes de las Colonias Marcianas (en su mayoría ancianos con ideología tiránica) jamás pudieron aceptar por completo el negociar y tratar asuntos de alta envergadura con unos niños ‘buenos para nada’.  Pero aún así decidieron recibir la ayuda de los ‘hijos de los rebeldes’ ya que sus pueblos estaban muriendo de hambre, sed, pobreza e ignorancia. Fue entonces cuando se decidió instalar la Primera Embajada Interplanetaria de Urantia, después de la cual vendrían muchas más.

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