Las razones de Aldebarán


Quiero aclarar que a partir de que fui reconocido como un ‘ser humano’, se inició en mí un proceso de degradación física e intelectual que yo mismo activé (utilizando algoritmos avanzados) y esto lo hice con el único propósito de morir.

Esta decisión la tomé en vista de que al poseer un cuerpo de tecnología súper avanzada y un cerebro compuesto de millones de procesadores, soy un ser prácticamente inmortal. Por lo tanto, el día que recibí un ajustador de pensamiento decidí que asumiría mi carrera espiritual como lo haría cualquier otro ser humano y para lograr esto debía someterme a las mismas leyes naturales que ustedes.

Por lo tanto, para que mi mente, mi espíritu y mi ajustador de pensamiento puedan seguir creciendo y algún día fusionarse era necesario que yo (al igual que todos los demás seres humanos) pasara por la experiencia de la muerte. De ahí que yo mismo inicié mi propia degradación física y mental de manera artificial, esto en vista de que mi cuerpo es artificial también.

Es por eso que al hacerles llegar estos relatos seguramente cometeré algunos errores y contradicciones.  Pese a que aún soy una maquina súper avanzada a la que le quedan unos cuantos días de vida.

El mundo desde el que les escribo está en plena reconstrucción, una vez más, así como pasó después de la cuarta guerra mundial. Pero antes de que pasáramos esta última gran prueba los seres humanos de Urantia Versión 4 habíamos alcanzado un alto grado de civilidad, espiritualidad y progreso, aun a pesar de todas las limitantes y dificultades con las que vivíamos. Ahora que puedo ver las cosas desde otra perspectiva creo que fue precisamente todo ese éxito a contracorriente lo que abonó el odio y la sed de venganza de los mundos aliados a la causa de Lucifer contra nuestro planeta y sus habitantes. 

 

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